Disruptores Endocrinos

Disruptores Endocrinos

Sobre su acción

Los Disruptores Endocrinos o Alteradores Hormonales son productos químicos  que forman parte de la contaminación ambiental del entorno y están contenidos también en multitud de sustancias y artículos de uso diario. Se caracterizan porque tienen la capacidad de alterar el sistema hormonal.

Para poder conocer un poco más hasta qué punto estas sustancias dañan nuestra salud hay que entender cómo funciona el sistema endocrino. Simplificando mucho podemos decir que el sistema endocrino es un complejo sistema de mensajeros y receptores involucrado en todas las etapas de la vida, desde la gestación, el nacimiento, la pubertad y edad adulta hasta la senescencia.

Este sistema envía mensajeros, que son las hormonas (tales como estrógeno, testosterona, hormona tiroidea e insulina, entre otras), de un órgano a otro y, a su vez, controla la función celular en el órgano diana.

De esta manera el organismo orquesta funciones vitales como el metabolismo, la función inmune, la reproducción, la inteligencia y muchos comportamientos.

El sistema endocrino regula todos los sistemas fisiológicos: crecimiento del esqueleto y músculos, reproducción, la pubertad, digestión y metabolismo, control de la temperatura corporal, desarrollo del cerebro y actividad cerebral incluido el estado de ánimo y la vigilancia. Las hormonas producidas por el páncreas controlan los niveles de azúcar, otras hormonas (glucocorticoides) se encargan de las respuestas al estrés.

Las hormonas afectan a la respuesta inmune. El sistema endocrino mantiene un diálogo continuo con los otros dos principales sistemas de comunicación de nuestro cuerpo, el sistema nervioso y el sistema inmunológico, de modo que cualquier alteración del sistema endocrino también puede afectar a estos otros sistemas.

¿Cómo alteran el Sistema Hormonal?

Se ha visto que los EDCs interfieren en la unión del estrógeno o andrógeno con su receptor. Pudiendo mimetizar o antagonizar su acción.

Muchos EDCs se comportan como estrógenos por lo que suplantan o mimetizan su acción, son estrógenos ambientales. Son muy numerosos los EDCs con este comporatamiento, como el DDT, PCBs, dioxina,… etc. Otros EDCs bloquean o antagonizan  la acción de las hormonas, actuando como anti-estrógenos o anti-andrógenos. Muchos EDCs tienen propiedades estrogénicas y anti-androgénicas.

Alteran el patrón de síntesis y metabolismo de las hormonas naturales. Por ejemplo: Afectan la acción de la enzima aromatasa; se ha identificado que muchos EDCs interfieren en la acción de esta enzima, que tiene una amplia gama de funciones fisiológicas como es el importante papel en la placenta, el desarrollo de los folículos ováricos, la mineralización de los huesos, la homeostasis de la glucosa y la función cerebral, incluida la masculinización postnatal de varias zonas del cerebro. No es de extrañar que los EDCs que alteran la expresión de la aromatasa se hayan asociado con múltiples trastornos reproductivos, así como con trastornos del desarrollo neurológico y del comportamiento. (1,3)

Cuando la hormona tiroidea no se une a las proteínas que la distribuyen en el torrente sanguíneo porque es sustituida por un EDC, se produce una disminución de los niveles de hormona tiroidea en la circulación, esto puede ser muy adverso durante el embarazo temprano.

Los EDCS conocidos que producen este efecto son varios, entre ellos ciertos pesticidas, retardantes de llama y compuestos perfluorados (1).

Principales características

Ventanas de Exposición:

Hay periodos críticos de vulnerabilidad, también conocidos como ventanas de exposición, son fases sensibles de desarrollo rápido como el periodo fetal, pubertad o embarazo, en los que los que los daños causados por estas sustancias son más perjudiciales. La fase más vulnerable a sus efectos es la fase de desarrollo intraútero.

Persisten y se Bioacumulan

Algunos EDCs son muy persistentes, es decir se degradan con dificultad permaneciendo en el ambiente durante muchos años, décadas incluso. También pueden bioacumularse, es decir, se acumulan en el interior de los seres vivos, por lo que los animales (y alimentos) que se encuentran en la parte superior de la cadena alimentaria acumulan progresivamente estos contaminantes pudiendo tener concentraciones corporales millones de veces superiores a la de los seres vivos de la base de la cadena alimentaria.

Los EDC son capaces de causar daño a muy bajas dosis.

Como estas sustancias actúan de forma semejante a las hormonas endógenas, producen efecto a muy baja concentración, del orden de partes por billón a partes por trillon.

Por tanto una sustancia exógena, con capacidad de alterar el sistema hormonal puede ejercer el daño a la misma concentración.  El criterio toxicológico que afirma que la dosis hace el veneno demuestra ser falso.  

No existe una dosis segura para los EDCs, por lo que la única solución viable es prohibirlos.

Además hay que considerar el efecto combinado o efecto cocktail y es que el efecto tóxico sobre el cuerpo de muchos químicos, como son todos a los que podemos estar expuestos a lo largo del día, incluidos aquellos que son EDCs actuando juntos pueden ser mucho mayor que el efecto tóxico de cada uno por separado.

Una misma sustancia EDC puede tener distintos modos de actuación en función de la dosis a la que se encuentre.

Por ejemplo niveles elevados de hexaclorobenoceno, HCB, (100-1.000.000 Nanomolar) suprimen la actividad androgénica de células de la próstata, mientras que dosis bajas (1Nanomolar) incrementa la actividad androgénica, (10, ISTAS) dosis altas de dioxinas pueden ocasionar la muerte, pero dosis bajas similares a las que la concentración está expuesta, incrementa el riesgo de anomalías en la reproducción de mujeres (2,6).

Efectos transgeneracionales

Los efectos de las alteraciones en el sistema hormonal se producen de forma más latente que inmediata por lo que la mayoría se ven con el paso del tiempo, los efectos también se puede transmitir a los descendientes durante varias generaciones, por eso se dice que pueden producir efectos transgeneracionales.

¿Por dónde nos entran?

Vía respiratoria

Estamos expuestos a ellos a través de todas las vías posibles, como  a  través del aire, por vía respiratoria, gran parte de la polución química contiene EDCs, además de otras sustancias tóxicas, la polución el aire puede ser tanto del aire interior como exterior. Un ejemplo de exposición por aire exterior es la exposición a pesticidas contenidos en el aire, o a múltiples productos que se liberan de ciertas actividades industriales como la fabricación de plásticos, incineración, contaminación debida al tráfico, etc.

Polvo doméstico

En el interior de nuestros hogares, el polvo doméstico contiene mezclas de distintos EDCs como los retardantes de llama que se liberan de los televisores y equipos electrónicos, tapicería de sofás, cortinas, compuestos fluorados liberados también de los tejidos, etc..

Vía digestiva

La exposición también puede venir por la ingesta de éstos, por vía digestiva, un solo ejemplo son los alimentos que contienen restos de pesticidas, aditivos de todo tipo, así como los restos de los EDCs en los envases de los alimentos que han migrado al interior, o cuando los niños chupan los juguetes, que contiene bisfenol A y ftalatos, o chupan el puño de sus ropitas que contienen un sinfín de productos tóxicos.

Vía cutánea

Otra entrada es a través de la piel, por vía cutánea, como ocurre con todos los productos de higiene personal y cosméticos que contienen EDCs, un único ejemplo de todos ellos son los parabenes y ftalatos, contenidos en una loción corporal.

Vía materna

Los bebés están expuestos a ellos por vía placentaria y a través de la leche materna, los tóxicos son lipofílicos, es decir, tienen afinidad por la grasa, la placenta tiene un alto contenido en grasa, en la leche materna se excretan muchos tóxicos.

Vía parenteral

Por último también podemos exponernos a tóxicos y concretamente a EDCs a través de la vía parenteral, ya que en los hospitales, las bolsas y sistemas utilizados para suministrar tanto alimentación como medicación pueden, en muchos casos llevar ftalatos muy perjudiciales para la salud como el dietilhexilftalato (DEHP), o el ftalato de bencilo y butilo (BBP) utilizados para aportar flexibilidad al PVC.

¿Qué enfermedades causan?

Aunque las enfermedades crónicas son multifactoriales, se han vinculado claramente muchas de ellas, tanto en experimentos con animales como en estudios epidemiológicos, con la exposición a los EDCs.

Todos los datos y cifras recogidos en esta sección corresponden al estudio de realizado en el 2015 por la organización europea HEAL, y traducido por la Fundación Alborada (5).

Veamos algunas de ellas:

Daños al sistema reproductor masculino:

  1. Disminución de la calidad del semen e infertilidad.

En algunos estados  miembros de la EU, una gran cantidad de hombres jóvenes tienen un semen de tan baja calidad que afectará seriamente a sus posibilidades de tener hijos. (Declaración de Berlaymont).

Tendencias de incidencia/prevalencia: La calidad del esperma ha descendido un 50% en los últimos 50 años. En algunos estados miembros de la UE una gran cantidad de hombres jóvenes tienen un semen de tan baja calidad que afectará seriamente a sus posibilidades de tener hijos.

En 1992, se registró que la calidad del esperma entre la población europea había descendido un 50% en los 50 años anteriores. (5,9) Un estudio de 26.600 hombres mostraba que el recuento de esperma había caído un tercio entre 1989 y 2005. (5,10) Además, un estudio español descubrió que, incluso en hombres jóvenes, la concentración de esperma caía una media del dos por ciento al año (9).

La tasa a la que las parejas buscan ayuda médica por problemas de infertilidad aumenta más del 10% cada año. (5)

  1. Las malformaciones congénitas

como las hipospadias (defecto congénito del pene) o el criptorquidismo (testículos no descendidos) se están incrementando o alcanzando niveles desfavorablemente elevados. (Declaración de Berlaymont).

Estos trastornos pueden requerir cirugía temprana en los bebés afectados. esta situación aumenta los riesgos de infertilidad y cáncer de testículos en la vida posterior. (5,12)

Tendencias de incidencia/ prevalencia: Un niño de cada 15 nace con criptorquidismo (5,13) Los casos anuales se han doblado en 10 años.

  1. Cáncer de testículos

El cáncer testicular, los recuentos bajos de esperma y los defectos genitales de nacimiento comparten factores comunes de riesgo de origen fetal y se conocen como “síndrome de disgenia testicular”.

La aparición de este cáncer ha sido rápida en los últimos 60 años, doblándose la incidencia en muchos países occidentales en los últimos 25 años. (5,11).

Es el más común entre varones de 25 a 30 años. Se estima que en los próximos 25 años la incidencia de este cáncer se habrá duplicado.

Incidencia de 5 por 100.000 en UE-28 (ratios estándar de edad) (5,14) Incidencia doble en 25 años.

Daños al sistema reproductor femenino

Algunas de las enfermedades más comunes son: reducción de la fertilidad, pubertad precoz, síndrome de ovario poliquístico, endometriosis, fibroides uterinos, abortos espontáneos.

Tendencias de incidencia/prevalencia:

Del 10 al 15% de mujeres en edad reproductiva tiene endometriosis. Hasta un 50% de mujeres en esta edad tiene dolor pélvico (5).

Cáncer hormonodependiente

“Hay un aumento espectacular en la incidencia del cáncer de mama en los países del sur y este de la UE. En los países del norte y oeste de Europa, donde hay mayor prevalencia del cáncer de mama, las incidencias aumentan más despacio o se estabilizan a niveles muy superiores a los de hace 30 años.” (Declaración de Berlaymont).

Trastornos neurológicos que afectan al comportamiento y desarrollo de los niños.

Trastornos neurológicos del comportamiento, enfermedad de tiroides y trastornos que afectan al desarrollo del cerebro representan una carga alta y creciente de enfermedad pediátrica en países donde se han seguido las tendencias de estas enfermedades. (Declaración de Berlaymont).

Estas alteraciones incluyen déficits cognitivos o de conducta como autismo, hiperactividad, dificultad de concentración, pérdida de memoria, pérdida auditiva, falta de coordinación motora, o dificultades en el aprendizaje.

Buena parte del impacto de los EDCs sobre el desarrollo del cerebro es una tendencia descendente en el coeficiente intelectual de los niños, este dato no se registra normalmente.

El trastorno de déficit de atención e hiperactividad es el trastorno neurológico más comúnmente desarrollado por los niños en Europa. Uno de cada 500 niños padece alguna enfermedad del espectro autista. Algunos informes del CDC de Atlanta apuntan que en EEUU este ratio es de 1 por cada 45 niños.

Trastornos  del sistema neuroinmunológico

Algunas de estas enfermedades son: Encefalopatía Miálgica/Síndrome de Fatiga Crónica/Síndrome de Fatiga Postviral, Fibromialgia, Síndrome de Sensibilidad Química, Esclerosis Múltiple. Se trata de enfermedades emergentes muy infradiagnosticadas.

  1. El cáncer de próstata

es el más común entre los hombres de la UE y representa el 25% de todos los casos nuevos de cáncer diagnosticados a hombres. En España y otros países de la UE su incidencia ha aumentado drásticamente desde los años 90. La tasa pasó de ser de 51.4 por 100.000 habitantes en el periodo de 1993 a 1997 a ser de 96.4 por cada 100.000 habitantes en el periodo 2003-2007.(5,14)

Cáncer de próstata 1 de cada 7 hombres en Reino Unido lo desarrollará durante su vida (29) Incidencia del 61 por 100.000 en UE-28 (ratios estándar de edad) (5).

Todos los países de la UE están experimentando fuertes incrementos del cáncer de próstata… Las tendencias son similares ara otros cánceres hormonales, incluyendo el de testículos…..…

  1. El cáncer de mama

es el más común en mujeres. (14) En los últimos 30 años, el cáncer de mama ha aumentado vertiginosamente en toda Europa. (5,8) Se estima que 1 de cada 8 mujeres en Europa desarrollará cáncer de mama a lo largo de su vida. (5,15)

  1. El cáncer de endometrio:

su incidencia ha aumentado de forma similar a la del cáncer de mama, específicamente el dependiente de estrógeno.(5,8)

  1. El cáncer de tiroides:

su incidencia aumenta al 7% anual en Europa,(5,15) supone una carga alta y creciente, especialmente en adolescentes, niños y mujeres.

La incidencia de este cáncer ha ascendido significativamente durante los últimos 30 años en la mayoría de los países industrializados. En Europa se ha producido un incremento medio de un 7% en toda Europa entre 1980 y 2010. (5,8). Incidencia de 2,5 por 100.000 en UE-28 (ratios estándar por edad) (5,14).

Enfermedades metabólicas: diabetes, resistencia a la insulina, obesidad

La prevalencia de la obesidad y sus factores comórbidos, diabetes de tipo 2 y síndrome metabólico, ha aumentado de forma espectacular en casi todos los países de la UE. (Declaración de Berlaymont).

Más de la mitad de la población de la UE tienen sobrepeso o es obesa. (17)

Las principales enfermedades metabólicas relacionadas con los EDCs son el síndrome metabólico, diabetes y obesidad.

El índice de obesidad, (índice de masa corporal igual o mayor a 30) ha aumentado más del doble en los últimos 20 años. Según la OMS más del 50% de hombres y mujeres tienen sobrepeso y el 20% de hombres y el 23% de mujeres son obesos. (5,16) Casi un cuarto de los niños entre 6 y 9 años (24%) tienen sobrepeso u obesidad en Europa, se observan también variaciones entre las regiones. (5,18)

La diabetes tipo II, es una de las enfermedades no transmisibles más comunes en Europa, hay más de 30 millones de personas en la UE tiene esta enfermedad, lo que supone un 6% de entre  20 y 79 años es de cerca del 6% en Europa y en España. (5,19) Se ha predicho que la prevalencia aumentará un 17% en Europa para 2030 en todos los grupos de edad en Europa y será la séptima causa de muerte en en 2030 según estimaciones de la OMS.

Enfermedades Cardiopulmonares

Hipertensión, asma, enfermedades coronarias son algunas de las enfermedades más vinculadas dierectamente con los EDCs.

Los datos Eurostat de 2014 registraron 1,8 millones de muertes en Europa por enfermedades cardiovasculares en general.

¿Dónde se encuentran?

En distintos procesos de fabricación y aplicaciones agrícolas a los que nos exponemos a lo largo de nuestra vida.

Los Disruptores Endocrinos están presentes en múltiples sustancias de uso cotidiano, como:

Historia de los EDCs

La capacidad que tienen algunas sustancias químicas sintéticas de interferir en el sistema hormonal humano se conoce desde los años cuarenta cuando se empezó a utilizar el fármaco DES (Dietilestilbestrol) para prevenir abortos espontáneos, sin embargo el término Disruptor Endocrino se acuñó en los años 90.

En el año 1991, durante la conferencia de Wingspread, en Wishconsin USA, un grupo de científicos, expertos en más de una docena de disciplinas (endocrinología, biología reproductora y del desarrollo, toxicología, biología marina, ecología y psiquiatría) se reunieron para evaluar las causas de los efectos adversos observados en estudios epidemiológicos de personas y animales salvajes y concluyeron: 

Un gran número de sustancias químicas sintetizadas por el hombre y liberadas al medio ambiente, así como algunas naturales, tienen efecto sobre el sistema endocrino del hombre y de los animales”.

Los científicos expresaron su preocupación sobre estos hallazgos y las implicaciones para la salud pública y medio ambiente. Se acuñó el término de Disruptores Endocrinos (Colbort y Clement, 1992) que fue aceptado por consenso en la primera Conferencia Internacional en Disruptores Endocrinos (ConDE) celebrada en Granada en 1996. (4)

La investigación científica llevada a cabo desde los años noventa ha acumulado evidencias más que suficientes que vinculan los EDCs sintéticos con una gran variedad de enfermedades y disfunciones.  

Miles de publicaciones científicas han identificado varias modalidades de acción disruptora endocrina, enfermedades crónicas vinculadas a la exposición con EDCs y han proporcionado una primera estimación del impacto en la UE.

Históricamente, la primera referencia a los EDCs por parte del Parlamento Europeo se remonta a 1998, con una resolución en la que se pedía a la Comisión Europea que tomara medidas sobre estas sustancias, con el objetivo de mejorar el marco legislativo, reforzar la investigación y aumentar el esfuerzo para poner la información a disposición del público.

Esta resolución fue seguida por una “Estrategia comunitaria para los disruptores endocrinosuna gama de sustancias sospechosas de interferir con los sistemas hormonales de los seres humanos y la vida silvestre” en 1999, estableciéndose unas medidas a corto, medio y largo plazo que no se llegaron  desarrollar.

En junio de 2012, la Comisión Europea organizó una conferencia en el complejo de Berlaymont, en Bruselas con representantes de científicos internacionales, representantes de grupos de interés, y estados miembros de la unión europea, para discutir las posibles iniciativas políticas en disrupción endocrina.

Esta consulta fue parte de un conjunto de actividades más amplias, con objeto de la regulación de este grupo de productos químicos.  

En esta declaración los científicos expresaron su punto de vista en diez postulados, en ellos mostraban su preocupación por los efectos para la salud de estas sustancias, así como por el hecho de que las pruebas o métodos aceptados internacionalmente solo reflejan algunos de estos efectos y son inadecuados para revelar el rango total de efectos producidos por los EDCs. Ver declaración pinchando aquí.

A pesar de haberse producido esta declaración no se consiguió que se dieran pasos sustanciales en la regulación de estas sustancias.

Situación regulatoria de los EDCs en Europa

Situación actual de la regulación de estas sustancias en Europa (1)

Actualmente, en 2020, encontramos que existe una definición legal de los EDCs para el sector de los biocidas y pesticidas, pero no en otros sectores clave (productos químicos REACH, cosméticos, aditivos alimentarios, material de contacto con alimentos, juguetes…). Para los sectores distintos de los pesticidas y los biocidas, aunque en algunos casos la reglamentación más actual pide la presentación de definición o “criterio de identificación” de disruptor endocrino, como es en el caso de los cosméticos, no se ha propuesto ninguna definición o “criterios de identificación” y, en general, no existe ninguna lógica de gestión específica para estas sustancias.

Incluso para los biocidas y pesticidas, la reglamentación carece de coherencia, ya que existe una definición y una lógica de gestión (exposición cero a los alteradores endocrinos) pero no es obligatorio realizar ensayos científicos que cubran las principales modalidades y criterios de valoración de los alteradores endocrinos en los expedientes de aplicación para obtener la autorización de estos productos, por lo que en la práctica es muy difícil la identificación de los alteradores endocrinos.

Una excepción parcial es la del reglamento REACH, (Reglamento (CE) nº 1907/2006 relativo al RegistroEvaluación, Autorización y Restricción de sustancias y mezclas químicas) de la UE, entró en vigor el 1 de junio de 2007 y tiene como objetivo principal mejorar la protección para la salud humana y el medio ambiente frente al riesgo que puede conllevar la fabricación, comercialización y uso de las sustancias y mezclas químicas. Este reglamento no se ocupa de los productos fitosanitarios, biocidas, cosméticos, medicamentos y algunos otros sectores, que están regulados de forma distinta.

Las sustancias con propiedades de Disrupción Endocrina pueden ser clasificadas como SVHC, sustancias de muy alta preocupación, al mismo nivel que las carcinógenas, mutágenas y tóxicas para la reproducción, CMR, sustancias persistentes, bioacumulativas o tóxicas (PBT) o con propiedades muy persistentes o muy bioacumulativas (vPvB) que también se clasifican como SVHC,  y por tanto pueden incluirse en la Lista de Sustancias sujetas a Autorización.  Anexo XIV.

Que una sustancia esté en el Anexo XIV en la práctica significa que la Comisión Europea específicamente extenderá una autorización para la comercialización de la sustancia solo si “si se controla adecuadamente el riesgo para la salud humana o el medio ambiente derivado de su uso”

Si la autorización no puede concederse con arreglo a esta lógica, entonces  “sólo podrá concederse una autorización si se demuestra que los beneficios socioeconómicos son superiores al riesgo para la salud humana o el medio ambiente derivado del uso de la sustancia y si no existen sustancias o tecnologías alternativas adecuadas“. (comúnmente denominada “vía socioeconómica”) (Artículo 60 del reglamento REACH).

La inclusión en la lista de autorización no constituye en modo alguno una prohibición de la sustancia ni una garantía de que cese la exposición humana.

Por otro lado, pueden transcurrir muchos años desde que la sustancia se incluye en el Anexo XIV hasta que la Comición Europea toma una decisión formal sobre restricciones a su uso. Estas restricciones pueden ser limitaciones, como la presencia del compuesto en el producto terminado, que no excederá del 0,1% del peso del producto, esto puede ocurrir después de cierto tiempo, si finalmente no se concede ninguna autorización.

Uno de los problemas del REACH es que no hace obligatoria las pruebas de alteración endocrina en los expedientes de solicitud de autorización de productos. Por tanto, sólo 13 productos han sido clasificados como EDCs, y esto es en parte debido a la limitada

Por tanto la realidad es que en la práctica actualmente los EDCs se siguen sin regular  adecuadamente y encontramos EDCs presentes en los alimentos, materiales en contacto con los alimentos, cosméticos, bienes de consumo (incluidos los muebles, productos de limpieza, pásticos, juguetes, dispostivos médicos, textiles, tickets de  recibos, etc…). E incluso en el sector de los pesticidas, que es donde se tiene más en consideración su definición, siguen existiendo en el mercado productos biocidas y pesticidas con propiedades de disrupción endocrina. Este hecho está confirmado en los estudios  de biomonitorización, incluyendo los subgrupos de población vulnerable tales como embarazadas y niños.

Sí que existen algunas reglamentaciones específicas de compuestos y sectores para los EDCs (por ejemplo, la prohibición del Bisfenol A en materiales de contacto con alimentos para niños de hasta 3 años de edad), pero dado que se aplican a compuestos presentes en múltiples fuentes y sectores, no se espera que esas disposiciones garanticen la minimización de la exposición.

Dadas las limitaciones para la identificación de los EDCs que hemos señalado anteriormente, no es probable que se alcance el objetivo de que todos los EDCs sean reconocidos como sustancias altamente preocupantes para 2020, tal como prometió la UE en el Séptimo Programa de Acción para el Medio Ambiente.

¿Por qué después de más de 20 años después de que se reconocieran estas sustancias todavía siguen sin estar reguladas?

Tal como reconoce el informe más reciente de 2019, elaborado a petición del Comité PETI del Parlamento Europeo (1): “en el pasado se han estado retrasando las decisiones sobre los EDCs por una inadecuada aplicación de las políticas sobre los conflictos de interés.

“(…..)

En varias ocasiones, se ha invitado a los científicos a hablar de los trastornos endocrinos en las instituciones de la UE sin que se les haya pedido que informen de posibles conflictos de interés potenciales. Se ha demostrado en varios ámbitos que los científicos con posibles conflictos de interés o los estudios sobre factores ambientales apoyados por agentes que pueden beneficiarse del uso del factor tienen muchas menos probabilidades de llegar a una conclusión sobre la existencia de un vínculo de peligro con este factor que los estudios independientes”.

“(…)

Llama la atención que, durante las reuniones, audiencias o debates organizados por o en instituciones de la UE como el Parlamento Europeo o la Comisión Europea, los científicos invitados a intervenir no siempre están obligados a rellenar formularios de conflictos de interés ni a declarar ningún conflicto de intereses potencial al comienzo de sus ponencias o declaraciones. Este no sería el caso en instituciones similares de otras partes del mundo, como los Estados Unidos.”

Bibliografía

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Colburn, T., Myers, J. P. y Dumanoski, D. (2001) Nuestro Futuro Robado ¿Amenazan las sustancias químicas sintéticas nuestra fertilidad, inteligencia y supervivencia? Madrid, Ecoespaña Editorial.

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(3) R. García-Mayor, A.Larrañaga Vidal, MF. Docet Caama˜no y A.Lafuente Giménez. Disruptores endocrinos y obesidad: obesógenos. Endocrinol Nutr. 2012;59(4):261-267

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(5) Hunt A; Ferguson J. Health cost in the European Unión : How much is related to EDCs?. HEAL. Health and Environment Alliance. Junio 2014.

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