Juguetes

Juguetes

Introducción

Los juguetes de los niños es otro de los grandes focos de preocupación en relación con los plásticos por la gran vulnerabilidad de los usuarios, entre otras cosas.

Los niños se llevan los juguetes a la boca chupándolos y mordiéndolos y por tanto su contacto con todos los componentes de los juguetes plásticos es mucho más estrecho.  

Los juguetes están regulados en Europa por la Directiva 2009/48/CE, que determina los tipos de análisis y pruebas a los que deben de estar sometidos por sus posibles riesgos químicos, físicos, mecánicos, eléctricos, de inflamabilidad, higiene y radiactividad. Esta directiva prohíbe que los juguetes contengan sustancias previamente clasificadas como CMR, es decir, cancerígenas, mutagénicas y tóxicas para la reproducción.

 

Pero nada se dice de los Disruptores Endocrinos que no están clasificados en ninguna de las categorías anteriores. Para muchos de los efectos de los EDCs la infancia es una ventana de exposición.

Y es que sigue siendo frecuente encontrar juguetes con altos niveles de ftalatos. A pesar de que algunos ftalatos fueron prohibidos por la Directiva 2005/84/CE como el di (2-etilhexil) ftalato (DEHP), el dibutilftalato (DBP) y el butilbencilftalato (BBP) para la fabricación de juguetes, se siguen encontrando presentes en los juguetes importados, concretamente el DEHP y otros ftalatos no prohibidos como el DINP. El Bisfenol A es otro peligroso disruptor endocrino también presente, así como Parafinas Cloradas de Cadena Corta  y diversos Compuestos Aromáticos Policíclicos (2). 

Una particular preocupación presenta los juguetes fabricados a partir de plástico reciclado, concretamente de plástico reciclado procedente de componentes electrónicos. 


Los desechos electrónicos contienen compuestos de bromo que se utilizan como retardantes de la llama en los equipos electrónicos. Estos compuestos incluyen los éteres difenilo polibromado PBDEs, como el OctaBDE y el DecaBDE. Estas dos sustancias son especialmente importantes porque a pesar de que sus daños sobre la salud son bien conocidos siguen estando permitidos en los artículos de consumo hechos de materiales de desecho reciclados en la Unión Europea.

Compuestos PDBEs

 

Los PBDEs están prohibidos según el Convenio de Estocolmo ya que son Compuestos Orgánicos Persistentes (COPs), pero la UE junto con otros 5 países los permite en los compuestos reciclados. Así que nos encontramos con que los juguetes que supuestamente están creados para desarrollar sus capacidades motoras y su capacidad intelectual están afectando precisamente a éstas. Este es el caso de los cubos de Rubik que se ha detectado que contienen tóxicos químicos. (3)

 

 

Riesgos para la salud de los PDBEs

 

Los riesgos para la salud que presentan los compuestos PBDEs son varios, entre ellos el importante riesgo de disrupción endocrina con especial afectación a la función tiroidea lo cual afecta al cerebro en desarrollo creando daños neurológicos a largo plazo, entre ellas el déficit de atención e hiperactividad. Los retardantes de llama bromados en general son también tóxicos bien conocidos para las células humanas y tóxicos para la reproducción.

 

 

 

Por tanto si muchos de estos juguetes estuvieran hechos de plástico virgen en lugar de plástico reciclado sí que les aplicaría la legislación europea sobre COPs, y no podrían ponerse en el mercado. Pero debido a que la legislación europea permite cierta presencia de compuestos PBDEs en el plástico reciclado nos encontramos con que hay juguetes reciclados en el mercado con componentes tan tóxicos como éstos.

 

 

Estas lagunas legislativas están motivadas por los objetivos del reciclaje que ignoran las consecuencias de la contaminación de los nuevos productos reciclados, continuando con el legado de las emisiones contaminantes. Por ejemplo en el caso del OctaBDE y el DecaBDE  la legislación europea sólo permite su presencia en 10 partes por millón en los plásticos nuevos, frente a las 1.000 partes por millón permitidos en su versión reciclada.

El estudio recientemente publicado en la revista Chemosphere, revisado por pares, de Budin et al, 2020 llamado: Detection of high PBDD/Fs levels and dioxin-like activity in toys using a combination of GC-HRMS, rat-based and human-based DR CALUX® reporter gene assays. (llevado a cabo por Arnika, BioDetection Systems y la Red Internacional de Eliminación de Contaminantes (IPEN)), ha tratado de demostrar los efectos para la salud de los niños al jugar con juguetes hechos con plástico negro, que es un tipo de plástico reciclado.

Juguetes de plástico reciclado negro

Se trata del primer estudio que establece los efectos tóxicos de los juguetes hechos de plásticos reciclados en las células humanas, mediante su cultivo.

Este estudio ha demostrado que los juguetes de plástico reciclado, concretamente los procedentes de residuos electrónicos son tóxicos para los seres humanos y pueden contribuir significativamente al nivel de ingesta diaria de dioxinas en los niños.  Lo realmente preocupante de este estudio es que las sustancias químicas tóxicas encontradas tenían unos niveles comparables de ciertas sustancias, por ejemplo de dioxinas, a los encontrados en los residuos peligrosos como son las cenizas de incineradoras.

Concretamente el estudio se centró en el plástico negro que suele derivarse de plástico reciclado procedente de desechos electrónicos. El estudio muestra que los niños que se meten en la boca los juguetes hechos de este plástico corren el riesgo de sufrir efectos peligrosos para la salud a causa del material tóxico.

Los investigadores analizaron los juguetes y sus componentes hechos de plástico negro que se  había comprado en Argentina, Alemania, República Checa, India, Nigeria y Portugal y encontraron niveles peligrosamente altos no solo de retardantes de llama bromados sino también de dioxinas bromadas en los juguetes muestreados, además como hemos dicho las concentraciones de estas sustancias eran comparables con las encontradas en residuos peligrosos como por ejemplo en las cenizas de las plantas incineradoras.

Se ha examinado cómo los plásticos de la muestra impactan en las células humanas vivas en el laboratorio con el objeto de poder determinar la toxicidad de las muestras para los humanos.  El estudio ha identificado una alta actividad de las dioxinas en las células y concluye que al meterse los juguetes a la boca y morderlos, como hacen los niños muy pequeños, aumentarían significativamente la exposición diaria de los niños a las dioxinas.

Las dioxinas se consideran algunos de los productos químicos más tóxicos del mundo y son extremadamente dañinas incluso en cantidades mínimas. Los niveles de preocupación por las dioxinas, que comienzan con unas pocas décimas de picogramo por gramo, alcanzaron miles de picogramos por gramo en algunas de las muestras examinadas. Las dioxinas bromadas son sustancias químicas altamente peligrosas que se sabe que afectan al desarrollo del cerebro, dañan el sistema inmunológico, aumentan el riesgo de cáncer y arriesgan la alteración de la función tiroidea. Se forman involuntariamente durante la producción de los retardantes de llama bromados. Cuando los plásticos con retardantes de llama bromados se reciclan y se calientan para ser transformados en nuevos productos plásticos, se forman más dioxinas bromadas y cloradas. Aunque no están prohibidas a nivel mundial, la Organización Mundial de la Salud reconoce que las dioxinas bromadas son tan tóxicas como las dioxinas cloradas estrechamente relacionadas. Los expertos abogan por una regulación más estricta de las dioxinas bromadas.(4)

Os dejamos la nota de prensa emitida tras la publicación de este estudio. (4)

Nota de prensa

“Los graves hallazgos son preocupantes para la salud de los niños en todo el mundo y ponen de manifiesto un peligroso fallo en el modelo de economía circular que trata de reducir los desechos plásticos mediante un mayor reciclado de los mismos”.

El destacado experto en salud, el Dr. R. Thomas Zoeller, Doctor en Filosofía y Profesor de Biología de la Universidad de Massachusetts, Amherst, que no está afiliado al estudio, señala la gravedad de las sustancias químicas cancerígenas que se encuentran en los juguetes muestreados. “Estamos rodeados de plásticos, especialmente en los juguetes, y no siempre se conocen las sustancias químicas utilizadas para fabricar plástico, especialmente si el plástico es reciclado. Este es un estudio muy importante que no sólo hizo el duro trabajo de análisis químico, sino que también utilizó un nuevo tipo de análisis que nos ayudaría a determinar la toxicidad general del plástico. Lo que encontraron es que el plástico negro contiene a veces altos niveles de sustancias químicas cancerígenas. Ningún padre quiere exponer a su hijo a los tóxicos.

Los investigadores piden que se tomen medidas inmediatas para cambiar los sistemas de reciclaje mundiales a fin de evitar que el contenido químico peligroso entre en la cadena de reciclaje.

Nuestras metodologías utilizando células humanas y mamíferas de última generación (state of the art) así como análisis químicos para evaluar los impactos tóxicos de los plásticos en este estudio, avanzan el conocimiento científico sobre cómo los químicos tóxicos en los plásticos pueden impactar en la salud humana. Estos hallazgos indican que en muchos productos de consumo fabricados con plástico negro reciclado que contiene retardantes de llama bromados (como los PBDEs), es de esperar que se produzcan compuestos altamente tóxicos similares a las dioxinas bromadas, por lo que deben ser supervisados y prevenidos urgentemente“, dijo el Dr. Peter A. Behnisch, Director de los Servicios de Biodetección, el laboratorio con sede en Ámsterdam que llevó a cabo el análisis.

Los expertos en química dicen que el estudio profundiza las preocupaciones sobre la seguridad de los plásticos reciclados y piden a los productores de plástico y a los reguladores que mantengan los plásticos tóxicos fuera del reciclaje. Jindrich Petrlik, Director Ejecutivo de Arnika, Asesor de IPEN, y científico principal del proyecto, dijo: “Este estudio demuestra que nuestro sistema actual permite que los materiales peligrosos se moldeen en los juguetes. Es un imperativo moral realizar controles más estrictos para mantener los COP fuera de los bienes de consumo. Debemos detener el flujo de desechos electrónicos, y de plásticos con retardantes de llama para el reciclaje y establecer límites suficientemente estrictos para los COPs en los desechos. De lo contrario, estamos ante una economía circular tóxica“.

Leslie Adogame, Director Ejecutivo de Sustainable Research and Action for Environmental Development (SRADev Nigeria), cuya organización participó en el muestreo inicial de productos, subrayó que los productos tóxicos no son el único riesgo de exposición a sustancias químicas tóxicas en África, donde se han asociado altos niveles de dioxinas con los desechos electrónicos y la incineración. “Las exposiciones peligrosas a los retardantes de llama bromados y a las dioxinas se multiplican en muchas comunidades de África, donde el mundo vierte sus desechos electrónicos y, cada vez más, sus desechos plásticos, y donde la debilidad de las normas se traduce en productos tóxicos y en un reciclaje sucio. Debemos reforzar los controles mundiales de los desechos electrónicos y los COPs en los desechos reciclados para proteger la salud de los niños en África y en todo el mundo. Los productos químicos tóxicos de los desechos electrónicos no deben estar presentes en ningún producto de consumo, especialmente en los juguetes de los niños. La respuesta es una política mundial para poner fin al reciclado tóxico”.

Referencias

  1. Budin, C; Petrlik, J; Strakova, J; Hamm, S; Beeler, B; Behnisch, P; Besselink, H; Van der Burg, B; Brouwer, A: Detection of high PBDD/Fs levels and dioxin-like activity in toys using a combination of GC-HRMS, rat-based and human-based DR CALUX® reporter gene assays. Chemosphere (Vol.251, jul. 20, 126579).
  2. libresdecontaminanteshormonales.org
  3. Straková J; Digangi J; Jensen G; Toxic Loophole. Recycling Hazarous waste into New Products. Arnika. 2018.
  4. ipen.org/news/some-plastics-can-poison-children