ABC de los EDCs

El ABC de los Disruptores Endocrinos

El ABC de los Disruptores Endocrinos

En esta sección vamos a desarrollar algunos de los Disruptores Endocrinos en uso.

Nonilfenol y Etoxilatos de Nonilfenol

Nonilfenol y Etoxilatos de Nonilfenol

El nonilfenol (NP) es un compuesto orgánico con una cadena alquílica de nueve carbonos ligada a un anillo de fenol. Se trata de  una sustancia estrogénica con efectos alteradores hormonales probados y bien conocidos ya que estuvieron entre los primeros estrógenos identificados (1,2).

El nonilfenol (NP)  y nonilfenol etoxilado (NPE) están en relación con los alquilfenoles (AP) y alquilfenoles etoxilados (APE).

Una de las principales aplicaciones del nonilfenol, octilfenol, etc.. es su uso como surfactantes en detergentes. Por este motivo tanto el NP como otros AP se usan ampliamente en la industria textil, como como agentes auxiliares en los procesos de limpieza (concretamente en detergentes y teñido).

Los tubos de poliestireno que se utilizaban en los laboratorios para estudiar los estrógenos naturales liberaban nonilfenol, ensuciando los resultados obtenidos, así es como se descubrió accidentalmente la actividad estrogénica del nonilfenol. Los alquilfenoles se utilizan en la síntesis de detergentes (polietoxilatos de alquilfenol) y como antioxidantes. Estos detergentes no son estrogénicos; sin embargo, al degradarse durante el tratamiento de las aguas residuales pueden liberar alquilfenoles estrogénicos. El surfactante nonoxinol se utiliza como espermicida intravaginal y lubricante de preservativos. Cuando se administra a animales de laboratorio se metaboliza para liberar nonilfenol. (2)

Tanto los alquilfenoles como el nonilfenol, se encuentran comúnmente en pesticidas, aceites lubricantes y especialmente en detergentes para el lavado de ropa y de vajilla.  La demanda de NP en 2010 fue de 380 millones de libras en los Estados Unidos. Es una sustancia de uso generalizado que está presente en los suelos y sedimentos, aguas subterráneas y superficiales, alimentos y agua embotellada. El NP es una mezcla de más de 100 isómeros, pero el 4-NP constituye más del 90% del NP (3)

Aunque débil, la actividad estrogénica del nonilfenol se ha asociado con varios resultados adversos por sus propiedades disruptoras endocrinas, como el cáncer de mama y la fertilidad masculina (2).Un estudio que examino los efectos de la exposición intrauterina en neonatos concluyó que una alta exposición materna a NP en el segundo trimestre está asociada con un bajo peso gestacional, SGA, disminución de la longitud del cuerpo fetal al nacer y poco aumento de peso materno durante la gestación, resaltando sus autores que ya que esta sustancia altera del sistema endocrino en las mujeres embarazadas y los fetos, debería suponer una preocupación durante la gestación.

Como agentes estrogénicos también producen alteraciones en la naturaleza causando feminización de los peces. Los NP están regulados en Europa desde 2005 por el Convenio de OSPAR para la mayoría de sus usos, no obstante siguen utilizándose en la fabricación de los tejidos.

Están clasificados como altamente tóxicos para la vida acuática. Son peligrosos  por su alta persistencia en el ambiente que hace que se acumulen y biomagnifiquen en la cadena alimentaria.

Los NP están regulados en Europa desde 2005 por el Convenio de OSPAR para la mayoría de sus usos, no obstante siguen utilizándose en la fabricación de los tejidos. El uso de etoxilatos de nonilfenol en la fabricación de prendas de vestir es una práctica prohibida en la Unión Europea, pero no la importación de ropa o tejidos con estas sustancias.

El 4 nonilfenol y etoxilado fue incluido en junio de 2017 en el Anexo XIV del REACH lo que quiere decir que para comercializarse se necesita una autorización especial. Se espera que se prohíba definitivamente en enero de 2021.

Retardantes de llama

Retardantes de llama. ¿Qué son? y ¿Dónde están?

Para evitar el riesgo de incendio se añade en muchos productos y artículos, distintos compuestos químicos retardantes de llama. 

La gran mayoría de los retardantres de llama, tanto los que se han venido usando tradicionalmente como los que se usan ahora son perjudiciales para la salud.

Por tanto, añadir retardantes de llama tóxicos a los artículos y productos representa un riesgo para los trabajadores durante la producción y venta de estos productos y para los consumidores, durante su uso, ya que éstos se desprenden poco a poco de los artículos y acaban acumulándose en el polvo doméstico, pelo de mascotas y en el suelo.  El uso de retardantes de llama también supone un problema para conseguir los objetivos de reciclaje y economía circular marcados en Europa, ya que se están “contaminando” los artículos que posteriormente se van a reciclar, contaminando así todo el circuito. Un solo ejemplo muy claro está en el peligroso reciclaje de residuos electrónicos y su transformación en juguetes.

Los retardantes de llama se encuentran en equipos electrónicos (televisores, teléfonos, ordenadores. routers, etc.), tapicerías y espumas de sofás, sillas, y otros muebles, en tejidos como alfombras, cortinas, colchones. También en aislamiento de edificios y en plásticos. Por tanto los encontramos en todos los espacios interiores, en nuestra casa, en la oficina, el colegio y guardería de los niños, en nuestros vehículos. También están presentes cuando hacemos actividades de ocio y viajamos: en las salas de cines, hoteles, transporte público: aviones, trenes, autobuses, automóviles…Esto supone una exposición constante y de largo plazo.

Además, como muchos de ellos son persistentes, se encuentran por todo el planeta, en todo tipo de ecosistemas. En las fuentes de agua, sedimentos, suelos, lodo, peces, crustáceos, anfibios, reptiles, aves, mamíferos y en ser humano. Se han encontrado incluso en sedimentos del ártico (19). Contaminan toda la cadena alimentaria. El estudio (18) encontró restos de 17 retardantes de llama bromados diferentes (tanto prohibidos como otros nuevos en uso) en 35 muestras comerciales de miel de Brasil,  Marruecos, Portugal, España y Eslovenia, por orden de mayor a menor concentración encontrada, poniendo en riesgo la salud humana, de flora y fauna. 

Los bebés los reciben a través de la leche materna. También entran por la dieta, respiración, ingestión y contacto dérmico. Los niños pequeños están particularmente expuestos ya que pasan mucho tiempo en el suelo y se llevan objetos a la boca, ingiriéndolos.   

DISTINTOS GRUPOS DE SUSTANCIAS QUE CUMPLEN ESTA FUNCIÓN

Existen muchos tipos de productos que cumplen la función de retardantes de llama. Desde 1965 se han estado usando los retardantes de llama polibromados, BRFs, y retardantes de llama clorados, CFR, en menor medida. Dentro del grupo de los bromados se encuentran los éteres dietílicos polibromados, PBDEs, que son el grupo de retardantes de llama que más ampliamente se han usado. Este grupo de sustancias son Disruptoras Endocrinas confirmadas y bien estudiadas. Han sido prohibidos en el marco del Convenio de Estocolmo.

  • RETARDANTES DE LLAMA: PBDES

Los éteres dietílicos polibromados, PBDEs son un grupo de retardantes de llama pertenecientes al grupo de los llamados polibromados. Son sustancias Persistentes, Bioacumulativas y Tóxicas (PBT), es decir tóxicos con una vida media muy larga, lo que quiere decir que en el ambiente tienden a acumularse y a biomagnificarse en la cadena alimentaria. Por eso a día de hoy se siguen encontrando retardantes de llama PBDEs en la leche materna, en orina y allí donde se analicen. También son Neurotóxicos, Mutagénicos, Carcinógenos y Disruptores Endocrinos, como ya hemos dicho. (19,20)

Históricamente se han usado sobre todo mezclas comerciales de tres PBDE (pentaBDE, octaBDE, decaBDE). En virtud del Convenio de Estocolomo, (convenio internacional que tiene por objeto la prohibición o restricción de contaminantes orgánicos persistentes, COPs),  se prohibieron el pentaBDE y octaBDE en 1997 y 2994 respectivamente. Y se restringió el uso del decaBDE.

Hay otros tipos de retardantes de llama bromados, BFRs que siguen en uso en Europa, y otros están restringidos. Pero a pesar de ello los productos que contienen estas sustancias están presentes todavía en uso en muchas casas, y al ser persistentes su exposición continuará durante muchos años, por eso siguen encontrándose en el polvo doméstico (1) y se detectan comúnmente en los tejidos humanos (2).

Estructura similar a las hormonas tiroideas.

Los PBDEs tienen una estructura química similar a las hormonas tiroideas, más concretamente a la tiroxina (T4). En los estudios con animales se ha visto que los PBDE afectan a la regulación de la tiroides al disminuir los niveles circulantes de hormonas tiroideas, alterar la expresión de los genes que codifican las proteínas reguladoras de la tiroides y reducir la actividad de las enzimas reguladoras de la tiroides. Además, los estudios in vitro han demostrado que los PBDE y sus metabolitos, los PBDE hidroxilados, pueden competir por los sitios de unión de los transportadores de hormonas tiroideas en el suero (2).

A continuación enunciaremos solamente algunos de los muchos estudios realizados sobre la afectación tiroidea.

  • El estudio (3) alimentó a peces (minnou) con PBDE-47, que es el PBDE que se encuentra comúnmente a concentraciones más altas en los tejidos humanos y en plasma. Como resultado se mostró una alteración de la TSH en múltiples niveles del eje hipotalámico-pituitaria-tiroideo proporcionándose pruebas de que las vías de respuesta de la TSH en el cerebro pueden ser particularmente sensibles a la interrupción por los PBDEs.
  • Otro estudio (2) analizó los niveles de PDBEs y sus metabolitos hidroxilados en el suero de una corte de embarazadas al final del tercer trimestre para ver si estas sustancias estaban asociados con los niveles de hormonas maternales. Se detectaron PBDEs en el 100% de las muestras y uno de sus metabolitos en más del 67% de las muestras, asociándose significativa y positivamente con la tiroxina (T4) libre y total y con los niveles de triyodotironina (T3) por encima del rango normal. La asociación entre T4 y los PBDEs permanecieron después de controlar el estado de tabaquismo, edad materna, raza, edad gestacional y paridad.

Estos conocimientos plantean preocupaciones sobre la exposición de las mujeres a los PBDE durante el embarazo y su potencial para afectar el crecimiento y el desarrollo del feto, dadas las largas vidas medias de los PBDEs que pueden afectar a la señalización de la tiroides durante todo el embarazo.

  • El estudio (4) analizó los niveles de PBDE y de hormonas tiroideas en suero de mujeres embarazadas en el segundo trimestre y se observó una relación inversa entre PBDE y TSH, pero ninguna relación con T4, por tanto las probabilidades de hipertiroidismo subclínico era significativamente mayores en los bebes cuyas madres tenían niveles más altos de PBDE en relación a los bebés cuyas madres tenían niveles más bajos de PBDE.

Los niveles de PBDE en tejidos de la madre y en el cordón umbilical se han asociado con problemas en el neurodesarrollo y comportamiento en niños, entre ellos la reducción del coeficiente intelectual y el aumento de la probabilidad de desarrollar trastornos de déficit de atención e hiperactividad (TDAH), y autismo. (5,6,7,8,9 10).

  • El estudio (6) demostró efectos en el neurodesarrollo a los 12-48 y 72 meses de edad, en relación con la exposición prenatal a PBDE de niños. Se examinó la concentración de PBDEs en el cordón umbilical de 319 madres después del 11 de septiembre en el hospital del Bajo Manhattan (Nueva York). Después de ajustar los posibles factores de confusión, se vio que los niños cuyas madres tenían concentraciones más altas de PBDEs en el cordón umbilical obtuvieron una puntuación más baja en las pruebas de desarrollo mental y físico a los 12-48 y 72 meses. Las asociaciones fueron significativas para el Índice de Desarrollo Psicomotor de 12 meses, el Índice de Desarrollo Mental (MDI) de 24 meses, y de 36 meses, y a escala completa de 48 meses el coeficiente de inteligencia verbal y el coeficiente de rendimiento, también para el coeficiente de rendimiento de 72 meses,

Los PBDEs también se han asociado con criptorquidismo en niños varones y bajo peso al nacer en bebes. (2,5), así como con alteraciones significativas de los niveles hormonales, fecundidad en mujeres, trastornos reproductivos y cáncer. (1,2, 11, 12)

Aunque los PDBEs han sido prohibidos, en algunos casos han sido reemplazados por otros retardantes de llama bromados con una estructura sorprendentemente similar, con riesgos presumiblemente similares, como los DBDPE.  Este es un ejemplo más de sustitución lamentable. Pasan años hasta que se estudian sus riesgos y se prohíben, mientras tanto permanecen en el mercado causando más enfermedad y contaminación.

Otros retardantes de llama que han venido sustituyendo a los PBDEs han sido el bisfenol A tetrabromado, TBBPA, que también se ha relacionado con efectos adversos en la hormona tiroidea y el neurodesarrollo en ratas (13) y los organofosforados, OPEs, que vemos a continuación:

  • RETARDANTES DE LLAMA ORGANOFOSFORADOS

Los ésteres organofosforados, OPEs, se encuentran en retardantes de llama y en plastificantes, por lo que dado lo común de estas aplicaciones finalmente podemos encontrarlos en casi todos los artículos contaminando los ambientes interiores.

Son un grupo de productos químicos cuyo volumen de producción ha aumentado considerablemente en todo el mundo, pasando de 296.000 toneladas en 2004 a 500.000 toneladas en 2011. (16)

Aunque no tienen características de persistencia y bioacumulación, existe una preocupación creciente respecto a la exposición humana a estos productos químicos y muy concretamente sobre la exposición temprana de los niños y sus efectos sobre la salud.

Se han encontrado organofosforados en la leche materna de madres de todos los sitios donde se han analizado, como EEUU, Australia, Asia y Europa (16,17). También se han encontrado sus metabolitos en la orina de los niños 0-5 años. 

La leche materna se ha considerado la mayor fuente de exposición a xenobióticos en los recién nacidos, lo cual es especialmente preocupante, ya que estudios en animales de laboratorio han mostrado que algunos OPEs son neurotóxicos, carcinógenos, tóxicos para la reproducción, y disruptores endocrinos.(16)

El estudio (16) encontró los siguientes efectos:

TEHP, TBOEP, TNBP: provocan la actividad agonista del receptor nuclear X pregnano.

TPHP, TNBP, TBOEP, TCEP: son neurotóxicos para el desarrollo.

TCIPP, TCEP: afectan a los genes implicados en las respuestas inmunes y en la biosíntesis de hormonas esteroides y afectan las rutas metabólicas de los xenobióticos.

TDCIPP: es un carcinógeno bien conocido por la Comisión de Consumo de Productos Seguros. (EEUU).

TCEP: ejerce efectos adversos en los principales receptores biológicos y genes de los animales vertebrados.

Aril-OPEs se han informado como tóxicos para el desarrollo.

TPHP: altera la homeostasis de las hormonas sexuales esteroides en células suprarrenales humanas (H295R) y se ha asociado con un aumento en los niveles séricos de tiroxina, especialmente en mujeres.

Esto coloca a los compuestos organofosforados como Disruptores Endocrinos que afectan al desarrollo embrionario.

El estudio (15) relacionó a estas sustancias encontradas en el polvo doméstico con afectación sobre hormonas tiroideas y sexuales, y con baja calidad de esperma en hombres. (15) Estudios in vitro también han demostrado alteración tiroidea (14). Algunos tipos de OPEs han demostrado ser tóxicos para organismos acuáticos.

¿ES NECESARIO EL USO DE RETARDANTES DE LLAMA?

Las preguntas que podemos hacernos son… ¿merece la pena generar tanta enfermedad a las personas y contaminar de semejante forma el medio ambiente? ¿son una forma segura de evitar incendios?

La respuesta a todas las preguntas claramente es NO.

La “Alianza para Muebles Libres de Retardantes de llama”, redactó un Informe de Posición en el que se manifestaban:

“La Alianza para el mobiliario sin retardantes de llama acoge con satisfacción el Plan de Acción sobre la nueva economía circular y pide a las instituciones de la Unión Europea que se ocupen del uso innecesario e indeseado de productos químicos que impiden la circularidad y los objetivos climáticos, como los retardantes de llama tóxicos en los muebles, que ponen en peligro al mismo tiempo la salud de las personas y de los bomberos, ya que migran de los productos y pueden provocar un aumento de la toxicidad del fuego. El uso de productos ignífugos tóxicos es una práctica histórica, peligrosa e ineficaz que no ha demostrado disminuir el número de incendios. Garantizar la seguridad contra los incendios es una obligación, pero debe hacerse de manera no peligrosa. Existen muchas alternativas a los retardantes de llama químicos que son menos perjudiciales para la salud humana y el medio ambiente. Para hacer frente al uso no deseado de los retardantes de llama y las barreras en el Mercado Único, es necesario armonizar las normas de inflamabilidad de los muebles en toda Europa hasta un nivel en el que los retardantes de llama tóxicos no sean necesarios para cumplir las normas de inflamabilidad, los edificios y los reglamentos de seguridad contra incendios. Los cambios en normas clave, como la TB133 de California, deben tomarse como ejemplos a seguir. Además, la restricción de sustancias químicas en el marco de REACH debería dirigirse a clases de sustancias químicas en lugar de a sustancias individuales. En general, se debe lograr un equilibrio entre la seguridad contra incendios, la seguridad química y la circularidad. “

Respecto a la eficacia y seguridad de los retardantes de llama añade:

“No se ha demostrado que disminuyan los incendios y de acuerdo con la UCLAN 2017 y El estudio Elephant in the Room, por nombrar algunos, muchos retardantes de llama aumentan la toxicidad del fuego (el mayor riesgo de daño fatal en un incendio), poniendo en peligro la vida y la salud de las personas.”(….)”Los retardantes de llama impiden la llama y ponen tanto a los residentes como a los bomberos en mayor riesgo de la asfixia y de reducción de la visibilidad debido a los gases negros tóxicos liberados por la combustión de materiales que contienen estas sustancias tóxicas. La incapacidad de los bomberos para entrar, encontrar y apagar el fuego de forma segura está poniendo en riesgo la seguridad contra incendios.”

Podéis descargar el Position Paper de la Alliance for flame retardant free forniture completo aquí.

Bisfenol A y otros Bisfenoles

Bisfenol A y otros Bisfenoles

El bisfenol A, es el 2-bis (4-hidroxifenil) propano, se sintetizó por primera vez en 1891. Su interés comenzó cuando se descubrieron sus propiedades estrogénicas, en 1930, puesto que la investigación se centró en comercializarlo como un medicamento con este fin.

Un poco después se sintetizó el fármaco Dietilestilbestrol, DES, como terapia estrogénica, por lo que el BPA dejo de tener interés en la industria farmacológica y paso a usarse en la industria del plástico por sus buenas propiedades en la polimerización.

La polimerización del bisfenol A produce policarbonato, plástico duro y transparente que se utiliza en recipientes para alimentos, como botellas de agua para máquinas, biberones, y otros materiales que entran en contacto con los alimentos. También se utiliza en las resinas epoxídicas que hay en el revestimiento interior de las latas de alimentos y bebidas.

Él BPA se utiliza tambien en la síntesis de polisulfona y poliacrilato y como antioxidante e inhibidor del fin de la polimerización en los plásticos de cloruro de polivinilo (PVC).

En 1992 se demostró que en condiciones específicas pero no inusuales (por ejemplo, calefacción, uso de detergentes…), la molécula de polímero de policarbonato puede descomponerse en moléculas más pequeñas, incluido el monómero de bisfenol A, que puede migrar al contenido del contenedor de policarbonato. De manera análoga, el bisfenol A de las resinas epoxídicas puede migrar a los alimentos, lo que constituye una fuente de exposición para la población en general.

Los productos que contienen BPA son:

  • Biberones, ya prohibidos en Europa (creo que en 2009).
  • Botellas de agua de gran tamaño, (de las que se colocan en los dispensadores).
  • Platos, cubiertos de plástico
  • Empastes blancos
  • Selladores dentales
  • Cristales de las gafas
  • Papel térmico en recibos y tickets. Que está compuestos por al menos una capa que contiene BPA y un papel soporte.
  • Láminas de plástico para el acristalamiento.

Es una sustancia muy comúnmente encontrada en el polvo doméstico.

La mayoría de nosotros estamos expuestos a los bisfenoles a través de la comida y bebida que está en contacto con las resinas en alimentos, latas u otros recipientes de plástico, la alimentación se ha estimado como la principal fuente de exposición al BPA. También al tocarlos papeles térmicos de los recibos y tickets y muy especialmente los que portan empastes o selladores dentales.

El BPA una sustancia omnipresente:

Se ha encontrado en la sangre y la orina de casi todas las personas a quienes se les ha analizado, ahora también se están encontrando sus sustitutos (BPS y BHPF).  Un estudio de 2008 en los EE.UU. mostró niveles detectables de BPA en la orina en el 93% de las 2517 personas examinadas, otro realizado por La Agencia de Medio Ambiente Alemana (UBA) encontró BPA en la orina de 591 de los 599 niños de edad entre 3 y 14 años. En 2015 se detectó BPA en más del 90% de las personas de seis Estados miembros de la UE, incluido el 100% de las madres y los niños suecos. (1)

El BPA es  uno de los químicos sintéticos más usados del planeta, y a pesar de todas las restricciones normativas que tiene actualmente, como ahora veremos, sigue siendo producido y utilizado en enormes cantidades. En 2015, su producción mundial se estimó en 5,4 millones de toneladas. (1)

SITUACION ACTUAL del BISFENOL A EN EUROPA

En 2011, siguiendo una decisión del parlamento Francés de 2010 de prohibir el policarbonato para su uso en biberones, se prohibió también en toda la UE.

También ha sido prohibido en los materiales de contacto con alimentos utilizados para niños menores de 3 años. En lo que respecta al resto de la población en general, el Reglamento de la Comisión 2018/213 establece que la migración del bisfenol A en los barnices y revestimientos destinados a entrar en contacto con los alimentos no excederá de 0,05 mg de BPA por kg de alimento.  

A pesar de que han disminuido los límites de migración, el BPA continua presente, por lo que la exposición de las mujeres embarazadas y los fetos (ya que el bisfenol A atraviesa la placenta) a través de la dieta no ha cesado del todo.

Respecto al papel térmico, el 2 de enero de 2020, la UE modificó el artículo XVII del REACH para limitar la concentración de BPA que debe de contener el papel térmico, esta concentración no debe de ser igual o superior al 0,02% en peso en toda la UE.  Este cambio se hizo a propuesta de Francia, con objeto de limitar el riesgo en las personas que manipulan los recibos de papel térmico, de esta forma se protegerá la salud reproductiva de las trabajadoras de cajeros en edad fértil y de los consumidores.

Para el sector de juguetes, en los que los EDCs no están sujetos a restricciones específicas, en el año 2017 se estableció un límite de migración de 0,04 mg/l para el bisfenol A. Para juguetes de 0-3 años u otros destinados a entrar en contacto con la boca. (2)

En 2017, el bisfenol A fue reconocido por la Agencia Química Europea, ECHA, como una Sustancia de Muy Alta preocupación (SVHC) por ser Tóxica para la Reproducción y Disruptora Endocrina para el ser humano y el medio ambiente. A pesar de esto todavía no se ha añadido a la lista de sustancias sujetas a autorización de REACH (anexo XIV). (2)

Desde 2018 el BPA, debido a su clasificación armonizada, debe de ser etiquetado, tanto de forma  individual como en mezclas como Tóxico para la Reproducción. (Rep. 1B), lo cual lleva a que haya una obligación de no poner en el mercado sustancias o mezclas que  contengan más del 0,3% de BPA.

Sustituciones lamentables

Este tipo de límites y restricciones de uso por reconocimiento de la peligrosidad del BPA, a pesar de llegar con décadas de retraso, (pues los primeros informes sobre su peligrosidad son del siglo pasado y a pesar de ello no ha tenido ninguna restricción hasta ahora),  en principio parecen muy buenas noticias, y podrían serlo sino fueran porque la práctica actual es la de sustituir el BPA por otros bisfenoles con propiedades similares.  Este proceso de sustitución de una sustancia por otra con estructura química similar y por tanto con propiedades y riesgos similares en los mismos productos donde estaba la anterior, es lo que se ha llamado: sustitución lamentable.

Todas las restricciones de uso que hemos descrito lo son para el BPA, pero la normativa no especifica nada sobre el Bisfenol S, BPS, u otros bisfenoles por lo que está siendo sustituido.

Un estudio de mercado publicado por la ECHA en 2018 mostró que el volumen de BPS utilizado como revelador en el papel térmico fabricado en la UE se duplicó entre 2016 y 2017. El propio comité de evaluación de riesgos, RAC, de la ECHA, indicó respecto al bisfenol S: “… Se sospecha que tiene muchos de los mismos efectos adversos para la salud que el BPA” (3)

Desde la Fundación Alborada denunciamos la práctica de las Sustituciones Lamentables, y apoyamos a las organizaciones europeas que trabajan en acciones políticas concretas para denunciar ante los organismos regulatorios y agencias científicas asesoras estas prácticas, que bien pueden considerarse una tomadura de pelo. Ver referencia (3)

La ECHA, ya en 2018, en su hoja de ruta para la implementación de SVHC e implantación de medidas de control para gestionar los riesgos, la tendencia de las autoridades es la de empezar a abordar grupos estructurales similares en vez de sustancias químicas individuales. (3) A pesar de estas palabras actualmente no se está poniendo en marcha ningún control sobre el uso de cualquier otro bisfenol.

A este respecto, la organización británica, ChemTrus, elaboró en 2018 un interesante informe (1) llamado: From BPA to BPZ: a toxic soup? How companies switch from a known hazardous chemical to one with similar properties, and how regulators could stop them,  que podéis descargar aquí.  

Este informe aboga para que las restricciones se hagan por grupos de químicos y no de forma individual. Además ha de hacerse con carácter de norma y no de excepción. Esto quiere decir que cuando diferentes sustancias del mismo grupo químico actúan de manera similar y se utilizan en las mismas situaciones que ya se sabe son perjudiciales y que ya ha sido reguladas, entonces esta regulación debería ampliarse para abarcar todos los demás compuestos con estructuras similares.

De esta forma no se retrasaría más la prohibición de por ejemplo, el conocido BPS.

EFECTOS PARA EL MEDIO AMBIENTE

El BPA crea grandes peligros sobre la vida silvestre, desde su contribución a condiciones intersexuales hasta la alteración de la metamorfosis en los anfibios.  Sobre el BPS que ya está siendo también omnipresente en el ambiente, se ha visto ya que afecta al desarrollo de la larva Zebrafish. (1)

EFECTOS PARA LA SALUD

El bisfenol A genera mucho interés y preocupación en la comunidad científica, con más de 800 artículos publicados cada año entre 2014 y 2018, incluidos 300 anuales sobre el tema “el bisfenol A y la salud” (fuente, base de datos PUBMED). (2)

Un resumen de los efectos del BPA puede encontrarse en la Declaración Científica de la Sociedad de Endocrinología (4).

Debido a su gran variabilidad en el cuerpo a lo largo del tiempo, a su corta vida media biológica y a las repetidas exposiciones a lo largo del día, el bisfenol A es uno de los compuestos cuyos efectos sobre la salud son más difíciles de caracterizar directamente en los seres humanos. Pero cada vez hay más pruebas de los efectos sobre la salud del bisfenol A procedentes directamente de estudios en seres humanos, en particular de resultados como la ansiedad en la infancia (7-9) y las alteraciones de la función cardíaca o cardiovascular (10,11) y también influyen en el desarrollo del Síndrome de Ovario Poliquístico. (12)

La estructura de la molécula de BPA es similar a la del estrógeno y se ha demostrado  que puede interactuar con un número impresionante de receptores nucleares, como los receptores de estrógeno, el receptor huérfano gamma relacionado con el estrógeno humano, ERRγ, el receptor de andrógenos, el receptor de glucocorticoides, el receptor PPARγ y que interfiere con el eje tiroideo. También puede interactuar con los receptores celulares GPR30 (receptor 30 acoplado a la proteína G). (2)

El hecho de que el BPA pueda imitar al estrógeno de esta manera se conoce desde hace décadas, pero inicialmente se consideró un estrógeno débil debido a su menor afinidad con el estrógeno en comparación con el principal estrógeno natural, el 17b-estradiol (E2). Sin embargo, hoy en día sabemos que el BPA puede promover actividades similares a las del estrógeno que son similares o más fuertes que la E2 cuando actúa a través de las vías “no clásicas” fuera del núcleo de la célula (1p). (1)

Otros estudios han mostrado efectos sobre el sistema reproductor masculino, como alteración en el tamaño de la próstata y en la producción de esperma,  aumentando la susceptibilidad al cáncer de próstata.

El BPA puede cambiar los niveles de progesterona y otras hormonas sexuales en el cuerpo.

También se ha visto que BPA tiene un papel crítico en el desarrollo de alteraciones metabólicas, como resistencia a la insulina, obesidad u otros que pueden conducir a la diabetes de tipo 2.

Afecta al desarrollo neurológico y el comportamiento como la hiperactividad, los procesos reproductivos y el rendimiento de la memoria.

Además, el BPA tiene efectos complejos sobre el receptor de la hormona tiroidea, afecta a la formación de células grasas y a la acumulación de lípidos, 

Los estudios  más recientes toxicológicos han mostrado en ratones han mostrado concretamente que BPA adelanta la edad de la pubertad, altera los ciclos del celo en ratones (que sería el equivalente a ciclos menstruales en humanas) y altera el desarrollo mamario (1).

Respecto al cáncer

La principal preocupación es la del  cáncer de pecho y de próstata.  En un estudio, Seachrist et al.  “Sobre la base de las definiciones de “carcinógeno” presentadas por el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer y el Programa Nacional de Toxicología, proponemos que el BPA [bisfenol A] sea un carcinógeno humano en la mama y la próstata debido a sus propiedades promotoras del tumor”. (6) (2)

Ftalatos

Ftalatos

Los ftalatos son químicamente diésteres sintéticos del ácido dialquil ftálico o alquil aril ésteres del ácido 1,2 bencenodicarboxílico.

Son una categoría importante de productos químicos industriales,  según datos del Instituto Federal Alemán de Evaluación de Riesgos (BfR) del año 2013, la industria química produce, aproximadamente, un millón de toneladas de ftalatos cada año en Europa occidental.

Se utilizan de forma generalizada en el comercio, por tanto están en una gran mayoría de materiales. Los encontramos en  medicamentos, cosméticos, perfumes, y todo tipo de productos de cuidado personal, productos de limpieza, incluidos los detergentes, dispositivos médicos (incluidos los catéteres y las bolsas de sangre y solución salina para tratamientos intravenosos, que entran directamente en contacto con el interior del cuerpo). También en materiales de construcción, en pinturas, barnices, tintas de impresión, los materiales de construcción, también en las cortinas de ducha.

No es por tanto de extrañar que al igual que pasa con el Bisfenol A, la exposición humana a los ftalatos sea ubicua en las poblaciones de la UE (4-6) y en el medio ambiente. Se piensa que gran parte de los ftalatos entran en el organismo principalmente a través de los materiales de contacto con alimentos (2). Con respecto al hábito de consumo de comida rápida, el estudio (3) evidencia una relación positiva dosis-respuesta entre la ingesta de comida rápida y la exposición a ftalatos, mostrándose niveles más altos de DEHP y DiNP respectivamente que los no consumidores de comdia rápida.  Concluyendo que la comida rápida podría ser la fuetne de exposción al DEHP y DiNP. 

Los ftalatos se metabolizan rápidamente, se excretan con la orina, tienen una vida media de 24 horas. Pero su omnipresencia en el ambiente, hace que la exposición humana a estos químicos sea generalizada. Los metabolites de DEHP y DiNP se han detectado en el 98% de la población general de EEUU, con exposiciones más altas observadas en niños. (3)

Los ftalatos se suelen agrupar en función de su peso molecular. Los de alto peso molecular son el dietil hexil ftalato, DEHP, el diisononil ftalato, DINP, el didisodecil ftalato, DIDP, y el benzil butil ftalato, BBzP, y se utilizan principalmente como plastificantes para dar flexibilidad a los plásticos (como al cloruro de polivinilo,PVC), el más usado es el DEHP, y el DINP.

En torno al 90% de todos los plastificantes se utilizan en la producción de PVC flexible; y los ftalatos son el tipo de plastificantes más versátiles utilizados en la producción de PVC blando.  También pueden tener otras funciones en materiales plásticos de soporte en contacto con alimentos, por ejemplo como solventes. Esto lo encontramos en los envases de alimentos, los suelos y los dispositivos médicos.

Como pasa con otros muchos aditivos de los plásticos, los ftalatos no están unidos a su matriz, por lo que se transfieren fácilmente a otros sustratos.

Los de bajo peso molecular son el dimetilftalato, DMP, el dietilftalato, EDP, y el dibutiftalato, DBP. Usados principalmente en cosmética, limpieza u otros productos cotidianos para fijar las fragancias y para preservar las características de los productos. (7)

LIMITACIONES de USO DE CUATRO FTALATOS

Cuatro están clasificados como Disuptores Endocrinos en el REACH y se han añadido a la lista del Anexo XIV, esto implica que en junio de 2020 se ha restringido su uso. Estos cuatro ftalatos son: el di (2) etilhexil ftalato, DEHP, di butil ftalato, DBP, butil bencil ftalato, BBP, y el di-isobutil ftalato)2, DIBP  en productos de consumo. Es decir solo está permitido usar una proporción del 0,1% del peso del producto.

Ya antes el uso del DEHP, DBP and BBP estaba limitado en los materiales plastificados usados en juguetes y artículos de cuidado infantil como chupetes, tetinas y mordedores infantiles. Aun así  se siguen encontrando ftalatos en muchos plásticos flexibles utilizados para juguetes. Los ftalatos prohibidos se han encontrado por encima de sus niveles límite permitido en juguetes inspeccionados (1).

En cuanto a los químicos usados en los materiales en contacto con los alimentos, la base de datos creada para su identificación: Proyecto: Hazarous Chemicals in Plastic Packaging (HCPP): State of the art, prioritization, and assessment, (15) identifica hasta 14 ftalatos peligrosos diferentes.

En los últimos años, otros ftalatos, incluido el diisononil ftalato (DiNP), han venido usándose para sustituir al DEHP, sobre el que se han estudiado similares propiedades de disrupción endocrina. También con el aumento de las restricciones sobre estos cuatro ftalatos, la tendencia es que algunos de ellos están siendo sustituidos gradualmente por plastificantes sin ftalatos, como es el Di (isononil)ciclohexano-1,2-dicarboxilato, DINCH, sobre el que se ha informado de la preocupación por los posibles efectos adversos para la salud reproductiva femenina. (1, 10).

EFECTOS SOBRE LA SALUD HUMANA

Se han informado numerosos efectos adversos para la salud de muchos ftalatos.  Uno de los principales problemas para la salud que tienen estas sustancias es que son Disruptores Endocrinos.

Los estudios experimentales en animales demuestran que el DEHP y el DiNP tienen propiedades de alteración endocrina debido a sus efectos antiandrogénicos en el sistema reproductor masculino. (ZOTA) También puede interactuar con los receptores de PPAR y el receptor de hidrocarburos arilo (AhR). (1)

También se han visto efectos del DEHP en la señalización de la tiroides. (1) Los efectos adversos para la salud del DEHP se han demostrado para la exposición prenatal y para la exposición en la infancia. En los animales y los seres humanos, la exposición prenatal al DEHP se asocia con una reducción de la distancia anogenital en los varones, un efecto coherente con las propiedades antiandrogénicas del DEHP. Para la revisión de los estudios epidemiológicos sobre los efectos de los ftalatos en la reproducción masculina ver el estudio (11)

Uno de los pocos estudios prospectivos en humanos con evaluación repetida de la exposición a ftalatos informó de un aumento del riesgo de nacimiento prematuro en relación con la concentración de DEHP en el embarazo (12). Otro estudio demostró una asociación significativa de la exposición prenatal con el aumento de los niveles de estrógeno en la madre (13).

La exposición humana al DEHP se ha relacionado con factores de riesgo de enfermedades metabólicas como la resistencia a la insulina en adolescentes y adultos. (3)

Otros muchos estudios tanto en animales como epidemiológicos han vinculado a los ftalatos con la neurotoxicidad del desarrollo del DEHP .

En cuanto al di butil ftalato, DBP, en adultos, un experimento reciente informó de una posible alteración del eje tiroideo en los hombres tras la exposición al DBP (1, 14).

Aunque las pruebas epidemiológicas de la DiNP son menos completas, estudios recientes informan de asociaciones entre la exposición y resultados de salud similares, incluidos los resultados respiratorios y metabólicos adversos en los niños (3).

Para conocer más sobre los múltiples efectos de los ftalatos en la salud recomendamos la lectura del documento (16) Segunda Declaración de Posición sobre Disruptores Endocrinos de la Sociedad Española de Endocrinología, así como el documento (17) de revisión de la OMS del año 2012: Estado de la Ciencia: Químicos Disruptores Endocrinos.

Parabenes

Parabenes

Los parabenes son ésteres alquílicos del ácido p-hidroxibenzoico.  Incluyen un amplio rango de sustancias.., butilparaben, etilparaben, propilparaben, metilparaben, bencilparaben, isobutilparaben, isopropilparaben…etc

Su uso es muy extendido por sus propiedades contra hongos y bacterias que suelen aparecer con el tiempo en muchos productos. Por eso se usan como conservantes en los alimentos, es decir como aditivos alimentarios, también en fármacos, y otros muchos productos desde higiénicos, cosméticos: geles, detergentes, champús, etc… y cremas de protección solar. Se han encontrado también parabenes en productos de papel y mordedores de bebés (tetinas, chupetes).

Un estudio realizado en España por el equipo del Dr. Nicolás Olea (3) examinó la presencia de parabenes y bisfenol A en 32 calcetines, para niños de 0 a 4 años, comprados en 3 tiendas de la ciudad de Granada. Dado que estas sustancias tienen propiedades anti/estrogénica y anti/androgénica, se pretendió estimar la dosis de exposición dérmica de estas sustancias, encontrándose etilparaben en todos los calcetines que se compraron (32), metil-paraben en el 81% de ellos, y propil-paraben que se encontró en el 43.7%, Se detectó actividad estrogénica en el 83.3% de los calcetines de una de las tiendas.

Los parabenes entran en contacto con el cuerpo con mucha frecuencia y lo hacen a través de la piel, labios, ojos, mucosa oral, uñas y cabello.

Los parabenos son Disruptores Endocrinos, y han mostrado propiedades estrogénicas y antiandrogénicas (7).

En 2014 se prohibieron algunos parabenes de cadena larga en cosméticos, (el isopropilparabeno, isobutilparabeno, fenilparabeno, bencilparabeno y pentilparabeno), mediante el Reglamento (UE) no 358/2014 de la Comisión.  

Otros parabenes se han prohibido solo para los niños menores de 3 años para aplicaciones en la zona del pañal.

Algunos, tales como el metilo, etilo, propilo y butilo, se han considerado “seguros” siempre que el contenido total de parabenos no supere el 0,4% para un solo paraben y el 0,8% para mezclas de todos los parabenes de los cosméticos. Pero concretamente el butilparabeno ha sido incluido en junio de 2020 en la lista de sustancias candidatas de Muy Alta Preocupación (SVHC), por ser Disruptor Endocrino, en virtud del reglamento REACH.

Los parabenos pueden modificar la farmacocinética del bisfenol A (1).

EFECTOS PARA LA SALUD

Se han encontrado parabenes en el líquido amniótico (1). También se  han encontrado en los tumores mamarios, lo que demuestra que los parabenos pueden encontrarse intactos, sin metabolizar en la mama humana. Lo que pone de manifiesto el hecho de que, aunque una sustancia no sea persistente no quiere decir que no puedan acumularse en el cuerpo, y además, dadas sus propiedades estrogénicas producir graves daños a la salud. Esto también plantea la posible influencia de los parabenes encontrados en el desarrollo de los tumores.

En experimentos in vitro se ha visto que los parabenes estimulan la proliferación de células de cáncer de mama. (3)

También se han visto efectos de los parabenes en la fecundidad en ratones. (1)

Aunque el número de estudios en humanos ha sido limitado, hay un creciente número de pruebas epidemiológicas que asocian la exposición temprana a los parabenes con resultados de salud adversos. Así pues, los niveles de parabenes en la orina de la madre se han vinculado a resultados adversos del embarazo, con un aumento del tamaño para la edad gestacional (5). Otros estudios han sugerido efectos en el crecimiento postnatal de los niños, ya que en dos estudios los niveles maternos de parabenos se asociaron con un aumento de peso en niños de tres años.  (1).

Otros estudios epidemiológicos han relacionado los principales tipos de parabenes encontrados en mujeres embarazadas, con alteraciones en las hormonas tiroideas y hormonas sexuales. (8).

El estudio (4) examinó la exposición in útero a los químicos presentes en los productos de cuidado personal y cosméticos, entre ellos los parabenes, con las hormonas tiroideas en mujeres embarazadas y sus neonatos, concluyendo que “los fenoles y parabenes están asociados con una menor TSH y T4 libre en las mujeres embarazadas después de controlar las exposiciones químicas relacionadas.”.

El estudio (6) relacionó la exposición in utero y en la peripubertad de ciertos parabenes (metil y propil paraben) con una pubertad temprana (desarrollo de senos, vello púbico y menarquia) en las niñas.

También se han relacionados con problemas de comportamiento (3) y trastornos respiratorios y alérgicos (9).

Es muy abundante la literatura científica que documenta los problemas asociados a la disrupción endocrina de estas sustancias. En esta sección hemos recogido únicamente algunos de ellos.

 

PFAs

PFAs: PER Y POLIFLUORURO ALQUILOS 

  1. ¿QUÉ SON?
  2. ¿DÓNDE ESTÁN?
  3. LIBERACION AL MEDIO
  4. EFECTOS PARAAA LA SALUD HUMANA
  5. EFECTOS EN LA VIDA SILVESTRE
  6. SITUACION REGULATORIA
  7. SUSTITUCIONES LAMENTABLES
  8. ¿QUÉ PODEMOS HACER?

¿QUÉ SON?

Los PFAS son sustancias per y poli fluoro alquiladas, son una amplísima familia de químicos artificiales que comprende 4.730 sustancias altamente fluoradas.

Se trata de sustancias con enlaces carbono-flúor que pueden estar unidos a una amplia variedad de otros químicos de forma diferente. Algunos PFAS están formados por largas cadenas de grupos carbono-flúor, son los llamados PFAS  de cadena larga, que suelen contener de 7 a 13 átomos de carbono. Otros PFAS están formados por cadenas cortas, normalmente son estructuras de 6 átomos de carbono o menos. Otros están hechos de repeticiones de estas cadenas formando polímeros.

Para conocer más y de una forma sencilla las estructuras moleculares de esta amplia clase de químicos recomendamos la lectura del blog referenciado (2). (Ver referencias PFAS).

Un ejemplo de polímero de PFAS es el politetrafluoroetileno, PTFE, es un fluoropolímero conocido comúnmente como teflón, presente en sartenes y utensilios de cocina antiadherentes.

Los PFAS se conocen también como los “Químicos para siempre” porque el enlace carbono-flúor saturado está entre los más estables de la química orgánica, esto les hace resistentes a la degradación física, química y biológica, y los convierte en sustancias extremadamente persistentes en el ambiente, pero al mismo tiempo confiere a los artículos y productos que los contienen unas propiedades muy “buenas” y “cómodas” para nuestra vida moderna actual. Son sustancias antigrasa, antimanchas, repelentes del agua, resisten las altas temperaturas y la degradación, por lo que se utilizan en un sinfín de aplicaciones.

La peligrosidad de este tipo de sustancias trascendió a la opinión pública después del estreno de la película Dark Waters en 2019.

¿DÓNDE ESTÁN?

Se utilizan en una amplia diversidad de productos para darles propiedades antimanchas, (stainproof) cada vez más  típico en tejidos, algunos tipos de ropa puede llevar estos productos, una tendencia es que los uniformes escolares los empiezan a llevar, algunas alfombras, cortinas y  tapicerías van impregnadas con distintos tipos de PFAS para darles una cobertura antimanchas.

También son resistentes al agua, (waterproof), se utiliza mucho en cazadoras, pantalones y ropa de deporte para exteriores, tan de moda. Las membranas de calzado deportivo repelentes al agua las llevan.  Por sus propiedades antigrasa se encuentran en los envoltorios de las patatas fritas, palomitas, y ciertos envoltorios de papel para la comida. 

Los PFAS también se utilizan en productos cosméticos como en protectores solares, bases de maquillaje, cremas o mascarillas hidratantes para el cabello. También en revestimientos para teléfonos inteligentes o en paneles solares. Como agentes de limpieza en pulidores de pisos y productos para el cuidado del automóvil. En los productos no destinados al consumo se utilizan en la electrónica, la aviación, la producción de petróleo, la minería e incluso en algunos plaguicidas. (1)

Su uso en espumas contraincendios, incluidos los ejercicios de entrenamiento y para extinguir los fuegos de líquidos, como los fuegos de petróleo, es particularmente preocupante. Esto conduce a emisiones directas en el medio ambiente y suponen un tercio de la producción mundial de PFAS. (1)

LIBERACIÓN AL MEDIO

Los PFAS se pueden liberar durante todo su ciclo de vida.

Se producen emisiones en las industrias químicas que los fabrican, en las de los productos que los utilizan (textiles, papeleras, etc), también se liberan por la dispersión de las espumas antiincendios que contienen PFAS en las principales aeropuertos, bases militares. Puede también haber liberaciones o vertidos accidentales en las fábricas.

Durante la fase de uso se desprenden de los artículos y productos que los contienen, esto lleva a contaminar todos los ambientes interiores, por eso se han encontrado en el `polvo doméstico (1,4). También se transfieren desde los envases alimentarios a la comida. (2) cuando lavamos la ropa los PFAS pasan al agua contaminándola. Cuando nos lavamos la cabeza y usamos el acondicionador con PFAS también se producen liberaciones al ambiente y al agua (4).

Finalmente también se liberan durante su  depósito, en vertederos, en procesos de reciclaje, incineraciones, etc.

Una vez en el medio ambiente los PFAS se han encontrado en las diferentes masas de aguas, acuíferos, aguas potables, ríos, lagos, mares y océanos. El agua potable de los grifos también contiene PFAS ya que éstos pasan sin mucho problema los tratamientos de potabilización convencionales (6).

Se han encontrado PFAS en suelos, lodos, zonas pantanosas, se encuentran también en lodos de depuradoras que después pasarán a fertilizar los campos de cultivo, una costumbre ampliamente extendida en algunos países, por lo que también pasan así a nuestros alimentos. Se han encontrado en cultivos y en las partes comestibles de las plantas, especialmente en fresas y lechugas. (4)

Están también en el aire, interior y exterior,  en el interior de los animales. Se han encontrado en aves acuáticas osos polares, jabalíes y delfines,  (1,2) y por supuesto en todos los tejidos humanos y todos tipo de fluidos corporales (4).

Se trata de sustancias con una vida media extremadamente altas. Es difícil cuantificar con exactitud la vida media de tal cantidad de sustancias. Se ha estimado que algunos polímeros de PFAS tienen vidas medias de más de mil años en el suelo.  Para otros PFAS no poliméricos se ha estimado una vida media mayor de 40 años en el agua. En experimentación los científicos informaron de que apenas se observaron signos de degradación. Algunos PFAS se degradan más rápido, pero sus productos de degradación con frecuencia resultan en otros PFAS altamente resistentes. (1,4).

Esta persistencia es extremadamente alta en referencia a los criterios de persistencia de la normativa química de la UE, que entiende por vida media más de 60 días en el agua y 180 días en los sedimentos del suelo.  (1)

Son también sustancias Bioacumulativas, es decir se acumulan sin metabolizarse en el cuerpo humano o animal. No todos los seres vivos metabolizan los PFAS de la misma forma. Hay diferencia entre las especies, los sexos y las distintos tipos de PFAS que no se comportan de la misma manera. Por ejemplo en humanos, los PFAS de cadena larga tienen una vida media de años (p.ej: el PFHxS, tiene una vida media de hasta 8,5 años), los PFAS tienden a acumularse en los tejidos ricos en proteínas como hígado, riñon, huesos, etc… Afortunadamente los PFAS de cadena corta se eliminan más rápidamente, (p.ej: el PFBS tiene una vida media en la sangre de 26 días) y parece que se acumula en distintos órganos como pulmón, riñón y cerebro (1).

A diferencia de las sustancias bioacumulativas conocidas hasta ahora que se unían a los tejidos grasos, los PFAS se unen a las proteínas de la sangre, acumulándose en tejidos ricos en proteínas.

La bioacumulación supone un gran problema para el medio ambiente, ya que acaban magnificándose en la cadena alimentaria.

Movilidad, los PFAS son muy solubles en agua y tienden a no unirse con muchos materiales, esto los convierte en sustancias móviles capaces de transportarse tanto aéreamente, como a través del agua grandes distancias. Muy especialmente ocurre así con los PFAS de cadena corta.  Por esto se encuentran en todos los rincones del planeta, hasta en los más remotos y menos industrializados.

EFECTOS PARA LA SALUD HUMANA

Los PFAS han demostrado ser muy tóxicos en todos los estudios realizados.

En estudios animales, algunos PFAS de cadena larga han mostrado causar toxicidad en el hígado, alteración en el metabolismo de los lípidos, alteración en el sistema endocrino, efectos adversos del neurocomportamiento, toxicidad neonatal y muerte, así como tumores en múltiples sistemas orgánicos. (4)

Epidemiológicamente, muchos estudios se han realizado con los datos obtenidos del Proyecto de Salud C8, (llamado C8 por el número de átomos de carbono del PFOA), realizado en 2005- 2006. Este proyecto formó parte de un acuerdo previo a un juicio por una demanda colectiva llevada a cabo en 2001 por un grupo de residentes del Valle del Medio Ohio, Virginia (EEUU), después de que una fábrica de teflón estuviera de 1950 a 2005 emitiendo PFOA al medio ambiente;  contaminando así los acuíferos de seis distritos cercanos, a partir de los que obtenían su agua potable. Este es el argumento de la película Dark Waters, de la que ya hemos hablado.

El Proyecto de Salud C8 reunió datos de más de 69.000 personas de los seis distritos cercanos que fueron contaminados. En estas poblaciones, los niveles generales de PFOA eran mucho más altos que los de la media de las encuestas de población de los EEUU.  Sin embargo la media de PFOS se asemejaba más a la media de EEUU.  

A partir de los datos obtenidos en el Proyecto de Salud C8, se han realizado numeroso estudios epidemiológicos, que han vinculado importantes daños para la salud producidos por el PFOA y otros PFAS de cadena larga, como son: el cáncer de testículos y riñón, (8), daño hepático (9), hipotiroidismo (10), colesterol alto (11), colitis ulcerosa (12), bajos niveles hormonales y pubertad retrasada (13).

Otros estudios epidemiológicos han relacionado también los PFAS de cadena larga con el bajo peso al nacer (14), obesidad (15) y baja respuesta inmune a las vacunas (16).

Por tanto podemos clasificar a estos PFAS como Disruptores Endocrinos ya que interfieren con el sistema hormonal contribuyendo a la obesidad y a producir enfermedades tiroideas.  También son carcinógenos. En la UE, el PFOA y el PFAS están clasificados oficialmente como como “carcinógenos, cat.2”: sospechosos de ser carcinógenos humanos. También como “Tóxicos para la Reproducción, cat.1B”: presumiblemente tóxicos para la reproducción; “Lactancia”: puede causar daños a los niños lactantes; “Tóxico para órganos específicos”: hígado.

EFECTOS EN LA VIDA SILVESTRE

Sobre los efectos de estas sustancias en la salud de los animales silvestres apenas hay estudios, pero si se ha visto que algunos PFAS pueden dañar el sistema inmunológico, la función renal y la función hepática de los delfines de “nariz de botella”, así como el sistema inmunológico de las nutrias marinas. También pueden dañar el cerebro, sistema reproductivo y hormonal de los osos polares. (1)

SITUACION REGULATORIA

Muchos PFAS están reconocidos como PBT (Persistentes, Bioacumulativos y Tóxicos). Estas propiedades, junto con el hecho de que tienen potencial para el transporte de largo alcance, implica que cumplen con los criterios internacionales del Convenio de Estocolmo. Sin embargo, entre los varios miles de PFAS actualmente en uso, sólo el PFOS y el PFOA son regulados a nivel mundial.

*El Convenio de Estocolomo es un Tratado Internacional cuyo objetivo es proteger el medio ambiente y la salud de los Contaminantes Orgánicos Persistentes, POPs. Entró en vigor en Europa en 2004 y está firmado por 152 países de todo el mundo, aunque no todos los países lo han ratificado.

En Europa (2):

El PFOS fue incluido originalmente en la lista de sustancias restringidas del REACH. Sin embargo, desde su incorporación al Convenio de Estocolmo en 2009, se ha regulado en virtud de diferentes leyes relativas a su clasificación como contaminante orgánico persistente (COP) (Reglamento CE 850/2004 del Parlamento Europeo y del Consejo sobre contaminantes orgánicos persistentes).

El PFOA ha sido clasificado como una Sustancia de Muy Alta Preocupación, SVHC desde 2013 (EU REACH Reg EC No 206-397-9). En julio de 2020 se introdujeron nuevas medidas para hacer cumplir una reglamentación más estricta del PFOA, sus sales y sustancias afines en la UE (anexo XVII, 68), en consonancia con la adición del PFOA al anexo A del Convenio de Estocolmo. Las restricciones incluyen un nuevo límite de concentración de 0,025mg/kg cuando está presente en sustancias, mezclas o artículos.

El PFHxS, ácido sulfónico de perfluorohexano, es una alternativa de cadena corta al PFOS. Desde junio de 2017 esta sustancia también se ha incluido en la lista de sustancias muy preocupantes, debido a las pruebas de que no se descompone en el medio ambiente y que se acumula en los animales y en la cadena alimentaria (muy persistente, vP, muy bioacumulativa, vB).

SUSTITUCIONES LAMENTABLES

En respuesta a la presión regulatoria, la estrategia adoptada por la industria es la de sustituir los PFAS regulados por otros con una estructura química similar pero que todavía no están regulados, y por otros PFAS de cadena corta. Éstos se están poniendo en el mercado a pesar de que apenas hay datos sobre su seguridad.

 Además la eliminación gradual en los Estados Unidos y Europa ha dado lugar a un aumento del PFOA en la producción en Asia, y a menudo estos productos siguen importándose a Europa.

Si bien algunos PFAS de cadena corta parecen ser menos bioacumulativos, siguen siendo tan persistentes en el ambiente como los de cadena larga o bien tienen productos de degradación persistentes. Así pues, el cambio a alternativas de cadena corta y otras alternativas fluoradas puede no reducir las cantidades de PFAS en el medio ambiente. Además, como algunos de los PFAS de cadena corta son menos eficaces, tal vez se necesiten cantidades mayores para obtener el mismo rendimiento. (4)

Para evitar las sustituciones lamentables es por lo que muchas instituciones que trabajan por la salud y el medio ambiente piden a los organismos reguladores que se restrinja el PFAS como grupo químico, en lugar de centrarse en productos químicos específicos.

¿QUÉ PODEMOS HACER? (1)

Es importante en primer lugar poder conocer los daños que producen estas sustancias para poder reclamar y pedir a nuestros gobiernos la prohibición de las mismas. A nivel individual nos hacemos eco de las medidas propuestas en el informe PFAS. The “Forever Chemicals”. Invisible threats from persistant chemicals. ChemTrust briefing, 2019, referenciado como (1), que hemos utilizado como una de las principales fuentes documentales en esta sección del blog. 

Medidas individuales:

Comida:

  • Evitar los utensilios de cocina antiadherentes, sustituir por otros de acero inoxidable sin recubrimientos.
  • No consumir comida rápida, que es en donde podemos encontrar más PFAS, en papeles, cartones u otros envoltorios repelentes de grasa.

Textiles:

El PFAS se utiliza para impermeabilizar la ropa de exterior y las tiendas de campaña, pero existen alternativas sin flúor. Comprueba si hay etiquetas de: “Libre de PFAS o PFC” o “PFAS, PFCs Free”.

El PFAS también se utiliza para proporcionar resistencia a las manchas a una amplia gama de textiles, incluyendo uniformes escolares, alfombras y muebles. Ten cuidado con las etiquetas resistentes a las manchas. Visita la web: https://www.pfasfree.org.uk/, alojado por la ONG escocesa FIDRA para uniformes escolares libres de PFAS. En España no existe ninguna web informativa sobre ropa libre de PFAS.

Cosméticos:

Los PFAS pueden estar presente en los cosméticos, comprueba la lista de ingredientes para evitar productos que contengan químicos con “flúor” o “PTFE” en su nombre. También evita el hilo dental con recubrimientos de PTFE.

Referencias

Nonilfenoles

  1. Demeneix, B; Slama, R; INSERM (National Institute of Health and Medical Research), and IAB Research Center, Team of Environmental Epidemiology. Endocrine Disruptors: From scientific evidence to human health protection. Study Update versión. marzo 2019.
  1. Sonnenschein, C. and A.M. Soto, An updated review of environmental estrogen and androgen mimics and antagonists. J Steroid Biochem Mol Biol, 1998. 65(1-6): p. 143-50.
  1. Noorimotlagh, Z., N.J. Haghighi, M. Ahmadimoghadam, and F. Rahim, An updated systematic review on the possible effect of nonylphenol on male fertility. Environ Sci Pollut Res Int, 2017. 24(4): p. 3298-3314.

Ftalatos

  1. Demeneix, B; Slama, R; INSERM (National Institute of Health and Medical Research), and IAB Research Center, Team of Environmental Epidemiology. Endocrine Disruptors: From scientific evidence to human health protection. Study Update versión. marzo 2019.
  2. Varshavsky, J.R., R. Morello-Frosch, T.J. Woodruff, and A.R. Zota, Dietary sources of cumulative phthalates exposure among the U.S. general population in NHANES 2005-2014. Environ Int, 2018. 115: p. 417-429.
  3. Ami R. Zota, Cassandra A. Phillips, and Susanna D. Mitro. Recent Fast Food Consumption and Bisphenol A and Phthalates Exposures among the U.S. Population in NHANES, 2003–2010.
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  5. Haug, L.S., A.K. Sakhi, et al., In-utero and childhood chemical exposome in six European mother-child cohorts. Environ Int, 2018. 121(Pt 1): p. 751-763.
  6. Koch, H.M., M. Ruther, et al., Phthalate metabolites in 24-h urine samples of the German Environmental Specimen Bank (ESB) from 1988 to 2015 and a comparison with US NHANES data from 1999 to 2012. Int J Hyg Environ Health, 2017. 220(2 Pt A): p. 130-141.
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Bisfenol A y otros Bisfenoles

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  2. Demeneix, B; Slama, R; INSERM (National Institute of Health and Medical Research), and IAB Research Center, Team of Environmental Epidemiology. Endocrine Disruptors: From scientific evidence to human health protection. Study Update versión. marzo 2019
  3. https://chemtrust.org
  4. Gore AC, Chappell VA, Fenton SE, Flaws JA, Nadal A, Prins GS, et al. 2015. EDC-2: The Endocrine Society’s Second Scientific Statement on endocrine disrupting Chemicals. Endocr. Rev. 36:E1–E150; doi:10.1210/er.2015-1010
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